El Conocimiento Circular contra el conocimiento de usar y tirar

conocimiento circular
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¿Has escuchado hablar alguna vez del conocimiento circular? Lo que hoy te vale, mañana estará desactualizado y lo tendrás que tirar a la basura. Solamente utilizamos el 10% de nuestro cerebro, pero podemos ejercitar este músculo y aumentar su capacidad. Lo pasado, pasado está. Nuestra capacidad para almacenar una cantidad de datos inútiles es inversamente proporcional al uso eficiente y creativo de éstos. Sigue leyendo para descubrir más del conocimiento circular.

economía circular
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Todas estas sentencias son falsedades, mitos, vaguedades. Los seres humanos tenemos una capacidad neuronal que funciona al 100%. Y los conocimientos que vamos adquiriendo a lo largo de los años nos hacen crecer y terminan creando una red de conocimiento que hace tirar adelante nuestra sociedad. Pero vivimos en un mundo donde todo va una velocidad de crucero y el flujo de información se incrementa día a día. Y muchos creen que gran parte de lo aprendido en el pasado termina siendo desechable. Pero nada más lejos de la realidad.

Economía circular y ¿por qué no conocimiento circular?

Estamos en la era de la Economía Circular, aquella que propugna la recuperación y reutilización de productos y materias primas, a fin de optimizar el uso de unos recursos energéticos y ambientales finitos y de minimizar los residuos. Entonces, ¿por qué no podemos hablar del Conocimiento Circular? ¿Por qué no tratar de reciclar, y no usar y tirar, el conocimiento adquirido a lo largo de nuestra vida para encontrar nuevas soluciones a los enigmas que se nos planteen?

conocimiento circular
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El mundo digital nos empuja al modelo de la actualización permanente, pero todo conocimiento nuevo parte de uno antiguo. Todo es lineal. Todo es un relato que se va construyendo y no debe olvidarse como empezó todo. Y aunque el Big Data nos impulse a cambiar las estrategias, no hay que olvidar el factor humano. A veces los cambios que queremos propiciar son más rápidos de los que la sociedad necesita. A veces nos pasamos de disruptivos. A veces simplemente hay que reciclar los conocimientos que tenemos para sacar una nueva idea que realmente suponga un cambio positivo para la sociedad.

Todo dato y enseñanza es útil si aprendemos a discernir entre los que nos aportan información y valores y los que conviene aparcar. Pero hay que saber valorar el conocimiento y reciclarlo, darle un nuevo valor. Aunque las lecciones de Kant, el teorema de Pitágoras o las tres órdenes de columnas griegas aparentemente no nos sirvan para nada en nuestro día a día, son datos, información almacenada que siempre pueden aportar algo.

Solucionar los problemas del día a día creativamente

He aquí cuando entra el conocido Pensamiento Lateral, la teoría de Edward de Bono que trata de fomentar una forma de solucionar los problemas diarios de manera creativa e imaginativa. Lo que en términos marketeros muchos lo han traducido, como el Out of Box. Es decir, buscar aquellas soluciones menos lógicas, aquellas que se escapan a una estructura más racional. Pero este pensamiento lateral no funciona si previamente nuestra cabecita ha desechado todo el conocimiento que estaba hibernando.

En conclusión, el Conocimiento Circular debe ser una teoría que cualquiera debe hacer suya e implantar para poder solucionar sus problemas de manera más eficiente y gastando menos energía. Reciclar, reutilizar y recapacitar.