El fake engagement en Instagram: la crisis del marketing de influencers

fake engagement
fake engagement

La era de la influencia es aquella en la que todos, como consumidores, nos dejamos influenciar por alguien al que le damos autoridad para hablar de una serie de cosas, para recomendar un producto. Las Redes Sociales acumulan mucha paja. Aquí llega el fenómeno fake engagement. Esta ventana al mundo cada vez se hace más grande y no hay tiempo para alcanzar todo lo que se va mostrando. Por eso los influencers son como una especie de guías que nos enseñan aquello que es realmente relevante para nosotros. Pero el marketing de influencers se ha pervertido a lo largo de estos años. El fake engagament empieza a tener sus consecuencias.

Un buen influencer lo es en gran medida por el número de seguidores que tiene. Cada uno de estos personajes populares lo es por su capacidad de comunicar de una manera original. Pero si lo que al final será relevante para los algoritmos de las RRSS, para la gente y para las marcas es el número de fans del susodicho influencer, la trampa es fácil: sólo hay que comprar el número de seguidores. Y parece ser que en Instagram ya se han dado cuenta de este fraude. Facebook, propiedad de la red de fotografías más popular del mundo, ya ha denunciado una empresa en Nueva Zelanda que se dedicaba a vender me gustas, visionados y seguidores falsos a usuarios de Instagram.

fake engagement
fake engagement

Así pues, nos encontramos con que hay un nuevo fenómeno de fraude que hay que tener en cuenta: el fake engagement. ¿Pero quién comete este fake engagement? Pues tanto pueden ser los mismos influencers como las mismas agencias que los contratan. De hecho, hubo el caso de una agencia que con la intención de hacer ver que en el marketing de influencers hay mucho humo, se inventó dos cuentas falsas de supuestas influencers a las cuales las hincharon de seguidores, comparticiones y me gustas mediante talonario. A medida que las publicaciones aumentaban y el falso engagement crecía, numerosas marcas se acercaban a las dos supuestas influencers para negociar suculentos contratos con ellas. No aceptaron ni uno y lo pararon a tiempo. Desde entonces, está sonando la bocina de alerta.

marketing de influencers
marketing de influencers

¿Y cómo se puede saber que los seguidores de una cuenta de un influencer son verdaderos? Pues a simple vista es muy difícil. Hay que medir el comportamiento del crecimiento de los fans. Y es que, en muchas de estas cuentas fraudulentas, el incremento de los seguidores es exponencial en muy pocas horas, y eso es muy sospechoso. Primero fue Anna Allen, la actriz que se creó un falso currículum; luego el troleo de Wismichu; y ahora el fake engagement en Instagram. ¿El marketing de influencers debe reformularse para ser más transparente?