Para el Día del Padre… un libro… no… ¡dos libros de La Casa del Libro!

Este año el Día del Padre tiene una importancia especial. Es mi primer Día del Padre, mi hijo nació hace siete meses, así que oficialmente ya puedo disfrutar de este día en pleno derecho. No me importa recibir nada por ello pero, en cambio, sí quiero tener un detalle con mi padre. Nunca lo he hecho y me apetece hacerlo esta vez, ahora sé lo que significa ser padre. No es necesario un gran regalo, solo un detalle para que sepa que lo valoro como la figura paterna que es. Con un buen libro bastará. Él los devora con pasión. Iré a echar un vistazo a mi librería de referencia, La Casa del Libro.

Me gusta La Casa del libro porque es un sitio tranquilo donde puedes pasarte las horas que quieras para leer y escoger el libro que más te apetezca. Son librerías enormes, con más de 600 metros cuadrados, con un buen stock de libros. Además, está súper bien ubicado, en el centro de la ciudad. Y desde hace pocos años han abierto su tienda online que funciona como un tiro. Siempre puedo echar un ojo a las principales novedades desde la web y luego ir a leer un poco más. Yo es que soy de tocar los libros. Aunque sé que les funciona muy bien la tienda online.

Casa del Libro

Y por lo que he visto en La Casa del Libro online hay dos libros que seguro que a mi padre le va a encantar. El primero es de uno de los últimos autores españoles que más le ha gustado, Juan Gómez-Jurado. Hace unos meses salió en el mercado su nuevo thriller, “ReinaRoja” y parece que al público le ha gustado.

Casa del Libro

El típico thriller adictivo. El típico libro que mi padre devora. Y si no, tengo un clásico en la recámara que se que no ha leído y que disfrutará como un enano con él: “La conjura de los necios” de John Kennedy Toole. Las peripecias del cafre Ignatius J. Reilly le harán reír de lo lindo. Así que me bajaré a La casa del Libro a tocar los dos libros, a leer un poco y a ver con cuál me decido. Aunque seguramente no podré decidirme por uno de los dos y me quedaré con ambos. Pero vaya, mi padre se merece dos, tres y hasta La Casa del Libro entera.